Amanecería

Esta imagen no describe un lugar.
Describe un instante.
El que existe entre el sueño y el día.

Las líneas, escasas y deliberadas, esbozan una ciudad que apenas despierta.
Los tejados aún están tibios de noche.
El sol no ha salido del todo, pero ya ha encendido la mitad del cielo.

Hay una economía de formas, como si al mundo aún le faltaran detalles.
Como si estuviera en construcción.
Y sin embargo, ya respira.

Las sombras son suaves, como si no quisieran interrumpir.
Los pájaros cruzan en silencio, como notas en un pentagrama vacío.

El artista no quiso capturar el amanecer.
Quiso atrapar su promesa.
Ese momento en que todo parece posible,
y aún no hay ruido, ni deberes, ni relojes.

Solo la geometría tranquila de los tejados,
la curvatura de una luz que aún no arde,
y la sensación de que algo va a comenzar.

Pero todavía no.
Todavía no.

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